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HOSTAL INÉS MARÍA
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Le Invitamos a Hostal Inés María

Es parte de lo que fue la vivienda construida por mi bisabuelo hace ciento veinte años y en la que habitó él y, luego, cinco generaciones más. Forma, esta casa, parte de la vida de una familia, muy vinculada a la cultura de nuestra ciudad; en ella vivieron y a ella accedieron muchas personalidades que forman parte de la memoria colectiva. Recreada en los años 2011 y 2012 se ha constituido en un ícono de la ciudad. La Municipalidad de Cuenca le confirió, en abril del 2013, como la obra mejor lograda de la ciudad entre una cincuentena de trabajos de readecuación. Las obras pictóricas originales, trabajadas habitación por habitación y en los ambientes sociales, constituyen un catálogo de la pintura local. A tono con los tiempos que vivimos la casa, convertida en hostal, abrió sus puertas para compartir sus espacios y sus recuerdos con el viajero y el conciudadano, con el extranjero y el vecino que a ella quieran acercarse. El nombre de mi madre, Inés María Márquez Moreno, poeta de Cuenca, que vivió 90 años en esa casa, lo cobija. Juan Tama
Mejor Casa Remodelada de Cuenca 2013
Premio "Jose Maria Vargas" otorgado por el Municipio

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Hostal Inés María

Es la mitad de una casa edificada entre 1880 y 1890, y que la mandó a construir el doctor Ezequiel Márquez, joven abogado e historiador, en el sector céntrico de la Ciudad de Cuenca, para ocuparla con la familia que iniciaba, Márquez Tapia, y de la cual sus hijos, nietos y más descendientes vendrían a ser personas de trascendencia en el convivir local. Como lo había marcado la tradición constructiva, la edificación se levantó sobre un solar de aproximadamente 800 m2., de dos plantas, con patio, traspatio y huerta, a los que se sumaba una área de al menos 400 m2., que marcaba una ele, con frente a la calle transversal. La segunda área, que formaba una sola con la primera, constituiría una huerta, con árboles frutales y otras mieses, por la que ingresaban las cosechas que venían de la hacienda, en el tiempo que estas ocurrían. La casa, luego de completada la prole, las nueras y los nietos, hasta emprender en las tareas de la casa propia. En el zaguán de entrada se encontraba el estudio del propietario, en donde atendía las consultas de sus clientes, y, además se reunía con sus amigos, colegas y compañeros de los centros académicos de que formaba parte: el Centro de Estudios Históricos y Geográficos de Cuenca y la Academia de Abogados del Azuay, entre otros.